Entender la personalidad de Tauro resulta importante a la hora de tomar contacto con personas nacida bajo este signo. Entender sus debilidades y fortalezas es también muy beneficioso para llevar adelante una relación ya sea laboral o personal y de esta manera entender lo bueno y lo malo que se oculta detrás del signo.

 

En este artículo te contamos sobre las polaridades en la personalidad Taurina.

 

Habla de Tauro es hablar de personas fuertes, de gran resistencia y muy persistentes en sus deseos y propósitos. Este signo sabe trabajar duro por aquello que anhela y sabe mejor que nadie premiarse con placeres dignos de Venus, su planeta regente.

El toro posee una personalidad hedonista, desea rodearse de bienes materiales y llega hasta a sentirse definido por sus posesiones sintiéndolas como parte de su identidad. Cuenta con una personalidad muy estable y conservadora. Los nacidos bajo este signo son personas muy creativas y disfrutan haciendo tareas manuales de toda clase.

 

 

Lo bueno de Tauro

 

Paciencia: allí donde otros se rinden Tauro prosigue, este nativo está seguro de que el secreto del éxito radica en resistir y seguir adelante.

 

Practicidad: como signo perteneciente al elemento tierra, Tauro posee una personalidad pragmática que tiende a simplificar cuestiones que para otros puedan resultar complejas y enredadas. Esta cualidad le permite encontrar soluciones casi inmediatas ante cualquier dificultad.

 

Fidelidad: Tauro es uno de los signos más comprometidos del zodiaco. Ya sea que se trate de amistad o de romance, cuando Tauro ha dado su palabra nada lo hará flaquear.

 

Lo malo de Tauro:

 

Testarudez: cuando el toro se mentaliza sobre algún tema o enfoca sus energías hacia determinado propósito es casi imposible hacerlo cambiar de opinión. Sus ideas son inamovibles y su apertura a nuevos puntos de vista es casi nula.

 

Posesividad: el taurino muchas veces se define a sí mismo a través de sus pertenencias, por esto, defenderá lo que es suyo con furia. Cuando se trata de personas y afectos, este signo puede tornarse sobreprotector.

 

Intolerancia: la intolerancia de Tauro radica en su incapacidad de afrontar cambios demasiado bruscos. Cualquier cosa que atente contra su tranquilidad lo fastidiara llegando incluso a despertar su ira ya que la armonía es una de las palabras clave en su manera de llevar adelante su vida.

 

Pereza: uno de los pecados capitales se convierte en debilidad de Tauro. Su tendencia hacia la pereza lo conduce hacia estados en los que habla mucho pero hace poco. Autoindulgentes, siempre encuentran excusas para no llevar a cabo algo.